¡Hola amigos de Space Pools!
A todos nos gusta bañarnos en la piscina prefabricada para relajarnos y sentirnos cómodos, aunque también para nadar y desconectar.
· Lo ideal es utilizar uno de estos sistemas de calefacción:
Bombas de calor: probablemente la solución más rápida. Sólo se necesita que esté enchufada a la red eléctrica y ponerla a funcionar.
Paneles solares: se trata de unos paneles que permite captar la energía del sol para regular y modificar la temperatura del agua.
Calentadores eléctricos: el agua fría entra por un punto A y sale caliente por un punto B. Es la opción ideal para aquellos que suelen disfrutar de la piscina de forma esporádica como un fin de semana.
· La temperatura recomendada para hacer deporte o alguna actividad física es entre los 24ºC y 28°C y, para convivencia familiar entre los 28ºC y 30°C.
· Para el caso de las piscinas exteriores, si es verano y hace mucho calor lo ideal es que el agua tenga una temperatura menor, entre 22 y 24 °C. En cambio, si la temperatura exterior no es demasiado alta, podemos elevar la temperatura del agua sin superar los 26 °C.
· Se considera que el agua está muy caliente si se encuentra por encima de los 32°C y muy fría por debajo de los 21°C.
· También es importante destacar que a mayor temperatura, mayor riesgo de aparición de microorganismos y algas. Por ello, si vamos a elevar la temperatura del agua, es importante regular los niveles de cloro y pH, así como el alguicida para evitar la aparición de bacterias y hongos.
Si tenéis cualquier duda sobre la temperatura de vuestra piscina, nuestro equipo de Space Pools estará encantado de ayudaros.
¡Un saludo!
Los más habituales son las bombas de calor, los paneles solares y los calentadores eléctricos, cada uno con diferentes niveles de eficiencia y uso según la necesidad.
Depende del uso: para actividad física se recomienda entre 24°C y 28°C, y para uso familiar o recreativo entre 28°C y 30°C.
En piscinas exteriores durante el verano, lo ideal es mantener el agua entre 22°C y 24°C para garantizar confort y evitar sobrecalentamiento.
A partir de 32°C el agua se considera demasiado caliente y puede favorecer la aparición de microorganismos, algas y bacterias si no se controla correctamente el tratamiento químico.