Tratamientos del agua más allá del cloro: UV, ozono, oxígeno activo y bromo en piscinas de poliéster: qué es, cómo detectarla y cómo prevenirla
Guía práctica para elegir un agua más cómoda (sin perder seguridad)
26 Feb 2026

El objetivo es el mismo para todos: agua limpia, segura y agradable. Y aunque el cloro sigue siendo el “héroe invisible” más común, existen tecnologías y alternativas que ayudan a mejorar el confort: menos olor, menos irritación y una sensación de baño más suave. 

Eso sí, hay una idea clave que conviene entender desde el principio: sistemas como UV u ozono no dejan desinfectante residual en el agua, así que normalmente se combinan con un desinfectante que sí permanezca en el vaso. 

Vamos por partes.

1. Antes de elegir sistema: 4 preguntas rápidas 

Para acertar, piensa en: 

  • ¿Piscina exterior o interior? (la ventilación y la temperatura cambian el juego)
  •  ¿Uso intensivo o ocasional? (familia, invitados, alquiler vacacional…) 
  • ¿Quieres automatizar? (menos “estar encima”, más disfrutar) 
  • ¿Tu prioridad es confort, mantenimiento o ambos?

2. UV (Ultravioleta): desinfección “en línea” para ganar confort 

¿Cómo funciona? 

El agua pasa por una lámpara UV dentro del circuito de filtración. La radiación ayuda a inactivar microorganismos. 

Lo mejor del UV 

  • Suele mejorar la comodidad de baño, reduciendo parte de lo que genera olor e irritación (especialmente en piscinas con más uso). 
  • Es un buen complemento para mantener el agua con sensación más “ligera”.

Lo que debes tener en cuenta 

  • No deja residual desinfectante, así que debe combinarse con cloro u otro desinfectante residual. 
  • Requiere mantenimiento: limpieza y control del sistema (y del propio circuito).

 

 3. Ozono: un apoyo potente, pero no trabaja solo 

El ozono se usa como oxidante/desinfectante en el circuito, y se valora por su capacidad de tratamiento. 

Punto clave (igual que UV):

  • No deja residual, por lo que se combina con un desinfectante que permanezca en el agua del vaso. 
  • En guías de operación y seguridad, UV y ozono suelen aparecer como “desinfección secundaria” dentro del sistema general.

4. Bromo: el favorito de los spas (y de las piscinas climatizadas) 

Si tu piscina está climatizada o tienes spa, el bromo suele entrar en la conversación.

Ventajas habituales del bromo 

  • Es especialmente recomendado para altas temperaturas, donde el cloro puede perder eficacia. 
  • Mucha gente lo percibe como menos irritante que el cloro. 

Importante 

  • Requiere control regular de parámetros (como cualquier tratamiento).
  • Y ojo con mezclas: se recomienda no mezclarlo con ciertos tipos de cloro (por ejemplo, cloro estabilizado).

5. Oxígeno activo: un gran aliado como “refuerzo” 

El oxígeno activo se utiliza a menudo como apoyo: ayuda a oxidar materia orgánica y puede emplearse como tratamiento puntual. 

Un ejemplo típico: en spas, se usa como “choque” y puede complementar al bromo. iopool 

 Qué debes esperar 

Es una opción interesante si priorizas confort, pero suele requerir más constancia de control y aplicación (especialmente en épocas de uso alto).

 

6. Comparativa rápida (para decidir sin dolores de cabeza) 

  1. Si priorizas confort con mantenimiento sencillo → UV + dosis baja/ajustada de desinfectante residual 
  2. Si quieres un apoyo potente en circuito → Ozono + desinfectante residual
  3.  Si tienes spa o piscina climatizada → Bromo (y oxígeno activo como apoyo puntual) 
  4. Si lo tuyo es “lo de siempre pero bien hecho” → rutina de pH, filtración y dosificación correcta (sin “echarlo a ojo”).

 

7. El consejo que nunca falla: agua equilibrada = agua fácil 

Da igual el sistema que elijas: si el agua está desequilibrada, todo cuesta más (y el confort se nota menos). La mejor base para que cualquier tratamiento funcione como debe es

mantener los parámetros controlados, empezando por el pH: entre 7.2 y 7.6 suele ser el rango ideal para conservar un agua estable y agradable. 

Para más información, contacta con el equipo de Spacepools.